Lecciones de marketing improvisado según Michael Scott

Lecciones de marketing improvisado según Michael Scott

You miss 100% of the shots you don’t take. — Michael Scott

Noviembre llega con campañas, descuentos, cierre de metas y miles de marcas compitiendo por la atención del público. En medio de tanto ruido, ¿Cómo destacar sin perder la cabeza (ni el presupuesto)?

La respuesta podría venir del lugar menos esperado: Scranton, Pennsylvania. Sí, hablamos de Michael Scott, el excéntrico jefe de The Office que, sin querer, nos dejó más lecciones de marketing de las que imaginamos.

1. “Sometimes you just have to wing it.”

No todas las ideas necesitan meses de planeación. En un entorno digital que cambia cada semana, experimentar y probar rápido es clave. Lanza la idea, mide el resultado y ajusta sobre la marcha.

En marketing, lo perfecto es enemigo de lo publicado.

2. “I’m not superstitious, but I am a little stitious.”

Michael no era supersticioso, pero tenía intuición. Y eso también vale en marketing: los datos son esenciales, pero no reemplazan la visión creativa ni la empatía con tu audiencia.

Usa la información como brújula, no como cadena.

3. “Would I rather be feared or loved? Easy. Both.”

Las marcas más fuertes logran un balance entre autoridad y cercanía. Puedes ser aspiracional, pero también humano.

Crea contenido que te posicione como experto, sin perder tu tono auténtico y relatable.

4. “I am Beyoncé, always.”

Sí, Michael Scott tenía una confianza desmedida, pero… esa seguridad es la base del branding personal y corporativo. Cree en tu propuesta, muestra tu voz y haz que el público confíe en ti.

En marketing, la coherencia + la convicción valen más que cualquier tendencia.

5. “Business is a lot like dating — you keep trying until something clicks.”

No todas las campañas serán virales. Algunas funcionarán, otras no. Pero si aprendes de cada intento y mantienes la constancia, encontrarás la estrategia que conecta con tu comunidad.


Michael Scott no fue el jefe más ejemplar… pero sí un maestro del ensayo y error. Y en marketing, esa mentalidad puede marcar la diferencia entre quedarse estancado o evolucionar.

Improvisa, analiza, ajusta y vuelve a intentarlo. Porque al final del día, “you miss 100% of the shots you don’t take.”